El cáncer de próstata es una de las principales enfermedades mortales que afectan a la población masculina en el mundo, y que gracias a los avances en su diagnóstico y tratamiento, cuando todavía está limitado a la próstata, tiene una supervivencia cercana al 100%.


Las revisiones periódicas para su detección precoz son invaluables para el combate eficaz de esta enfermedad, ya que en su estado inicial los síntomas del cáncer de próstata no se presentan de forma clara, pudiendo pasar desapercibidos o presentarse como molestias al orinar en forma de ardor, por lo que no se asocian a un tumor y no se acentúan hasta que éste se encuentra en una etapa más avanzada.


Si bien para la detección del tumor en la próstata lo más recomendable es realizar un rutinario examen médico de tacto rectal o PSA, debemos considerar implementar las siguientes medidas preventivas para tener una buena salud prostática en cualquier etapa de nuestra vida:


Mantener una correcta hidratación
. Se recomienda tomar entre un litro y medio y dos de agua al día para contribuir a mejorar los hábitos miccionales y el entrenamiento vesical; aunque los hombres con problemas de próstata deben procurar no beber en exceso antes de un viaje largo o de acostarse.


Evitar consumir grasas saturadas y azúcar
. Las grasas saturadas de origen animal, como las carnes rojas, así como el azúcar, contribuyen al aumento de peso y al desarrollo de enfermedades (como las cardiovasculares) que afectan una buena salud prostática. También es conveniente evitar las comidas picantes y ácidas.


No consumir alcohol ni tabaco
. El alcohol es un irritante del sistema digestivo y de la próstata, por lo que puede incrementar los síntomas derivados de la hiperplasia benigna de próstata y causar molestias en esta glándula. Asimismo, el tabaco es uno de los principales factores de riesgo para los problemas urinarios y de próstata y, si ya se padecen, los puede agravar.


Consumir alimentos frescos y saludables
. Basar la alimentación en alimentos frescos como hortalizas, frutas y verduras, aporta la cantidad necesaria de vitaminas y minerales para mantener una buena salud. Una dieta equilibrada es la mejor manera de prevenir enfermedades, incluidas las de la próstata.


Prevenir el estreñimiento
. La inflamación de la próstata puede obstruir el intestino y dificultar la evacuación, por lo que se recomienda comer alimentos ricos en fibra dietética que permitan regular el tránsito intestinal.


Controlar el peso
. El exceso de peso, especialmente alrededor de la cintura, aumenta el riesgo del agrandamiento de la próstata. Por ello, llevar un estilo de vida que ayude a mantener un peso adecuado es una medida de prevención indispensable para una buena salud prostática.


Practicar ejercicio físico
. En general, para la salud, es fundamental realizar deporte de forma regular. Lo recomendable es combinar ejercicios aeróbicos (nadar, andar o correr) y anaeróbicos (levantamiento de pesas).


Tener una adecuada actividad sexual
. Una vida sexual sana y satisfactoria puede favorecer la salud genitourinaria en los hombres, ya que mantienen activa la próstata.



Recuerda que es importante acudir con el médico urólogo contar con el diagnóstico oportuno de cualquier afectación en la próstata, así como un tratamiento personalizado para cuidar de tu salud y calidad de vida.